Félix Fernández-Shaw


¿Estamos dispuestos a dar un paso atrás para que la Unión Europea pueda caminar hacia adelante? ¿Sabríamos anteponer el beneficio de la comunidad al interés individual?

Estas fueron las palabras con las que Félix Fernández-Shaw concluyó su ponencia ante la clase de 3º RRICOM el pasado jueves 4 de Julio. Después de casi tres horas de diálogo sobre la actualidad y el porvenir de la Unión Europea, el director de políticas de desarrollo y cooperación internacional de la Comisión Europea quiso dejar algunas incógnitas en el aire con la intención de hacer pensar a los alumnos de la Universidad Pontificia de Comillas cuál serán los sigueintes desafíos que Europa deberá afrontar.


La conferencia comenzó con momentos de cierta incertidumbre, preguntas complejas y temática controvertida. Todo esto desapareció cuando Fernández-Shaw estableció una analogía para poder entender el marco de la discusión desde un punto de vista más amplio: ¿Es la UE una tabla de frutas, un racimo de uvas, una mandarina o una naranja? Tan acertado como descriptivo, el ejemplo gráfico con frutas ayudó a generar un debate y una tormenta de ideas alrededor de las políticas de migración, integración y sostenibilidad.

A nivel migratorio, Fernández-Shaw afirmó que la UE necesita un nuevo flujo migratorio tanto de estudiantes, profesionales y familias dada la situación de envejecimiento y crecimiento negativo que estamos sufriendo. Sin embargo, criticó duramente las políticas migratorias actuales y destacó la necesidad de un nuevo sistema regulatorio de migración para promover la integración de estos nuevos inmigrantes a la par que la creación de infraestructuras y planes urbanísticos que permitan al país receptor una buena organización del territorio, ajustada a las necesidades de todos los ciudadanos.

En relación a los flujos migratorios, se trató el papel geopolítico de la UE como intermediario entre Estados Unidos y China. Félix habló de un frame futuro en el cuál Europa será el espacio negociador y el peaje que tendrán que atravesar las grandes potencias del mundo en próximas negociaciones. También, desde una perspectiva de crítica interna, se trató la deuda tanto histórica como económica que la UE sigue teniendo con muchos países del continente africano. El lema “Leave no-one behind” denota la ambición de la Unión Europea de alcanzar un modelo de unidad federalista que permita la anexión de nuevos factores (personas, países y organizaciones) manteniendo siempre un desarrollo constante que ayude de manera igualitaria a todos sus miembros.

Una vez abordados estos tópicos, la preocupación sobre la salud de nuestro planeta y la sostenibilidad de nuestra actividad como seres humanos ocupó la parte final de la conferencia. La discusión se centró en el papel de la UE en el cumplimiento de tratados medioambientales, la auto-denominación de nuestra región como un ejemplo de sostenibilidad y la avocación por un sistema que genere un escenario favorable para las próximas generaciones. 

Félix Fernández-Shaw fue la personificación de nuestro futuro como diplomáticos, expertos en cualquier tema de carácter internacional o políticos de la Unión Europea. En resumen, la UE es de todos y para todos, la UE es comunidad y es familia. Ahora bien, estamos dispuestos a trabajar por nuestra comunidad dejando nuestros intereses a un lado?



                                                                                                           -Gustavo Álvarez



Josep Borrel fue nombrado Alto representante de la Unión Europea hace una semana. En otras palabras, será el Ministro de Asuntos Exteriores de la UE. Sus competencias estarán por tanto orientadas a la política exterior que es intergubernamental y tomará las decisiones que afecten a su soberanía. También ha sido propuesto como vicepresidente de la Comisión Europea, a confirmar a partir de la semana que viene. Ambos cargos son distintos porque corresponden a una formación distinta.

¿Por qué no facilitar el proceso y nombrarlo directamente? La respuesta es que seguimos en un proceso de integración de la UE en el cual los Estados no han querido ceder toda su soberanía, por miedo a que la Unión les sustituya.

El problema que se encuentran nuestros representantes es que la distribución excesiva de competencias les limita al ejecutar sus funciones.

Fernández-Shaw nos presentó entonces la siguiente metáfora: ¿Consideramos los países miembros de la UE como una bandeja de frutas, un racimo de uvas, una mandarina o una naranja?
Nos centramos también en la importancia de la inmigración regulada para una Europa con una población envejecida. En este caso, los mercados de trabajo son competencia de los Estados miembros. Ahora mismo nos encontramos quizás con un problema de solidaridad entre países.
El claro ejemplo es Hungría, que aunque atrae con entusiasmo trabajadores moldavos, ucranianos y bielorrusos ha decidido recientemente bloquear las competencias de la UE en Política Exterior. Este tipo de acciones se traducen en el impedimento para crear una comunidad política europea consolidada.

El periodo de 1989 a 2015 ha sido la época más próspera de la historia humana. Por primera vez sólo el 10% de la población mundial vive en la absoluta pobreza. Este hecho nos ha permitido centrarnos en otros campos como la revolución tecnológica y la sostenibilidad (medio ambiente y common but differentiated responsibilities), lo que se ve reflejado en el Acuerdo de París, los renovados ODS para 2030 y la AAAA (Agenda de Acción Addis Abeba).
En 2015 podemos decir que sufrimos un pushback debido a la evidente rivalidad entre China y US y el surgimiento de populismos europeos de diferente índole. Sin embargo, seguimos siendo conscientes de la necesidad de una gobernabilidad mundial, para la cual la UE es un medio de negociación fundamental.
Finalmente, el objetivo de la UE es la exportación del modelo europeo de cómo debería ser una sociedad. Eso es lo que Europa puede aportar tras su dominancia histórica.
La solución que proponemos es más Europa. Esto es especialmente relevante para nosotros porque somos países pequeños y porque ahora tenemos competencias mundiales, como por ejemplo las que conciernen al medioambiente.

¿Estamos dispuestos a dar un paso atrás para ceder competencias a la UE?



- Emma Ramos

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